
Nuestra historia es la de un sueño que se hizo realidad.
Tres jóvenes gallegos de un pueblo de Lugo, llenos de ilusión, cruzaron las puertas de Madrid en busca de mejores oportunidades laborales. Con la valentía de estos emprendedores y el corazón lleno de esperanza, abrieron su pequeña floristería en el corazón de Moratalaz.
Desde aquel 19 de marzo de 1967, en Silvosa Hermanos hemos visto crecer a nuestro barrio y a nuestra familia. Tres generaciones después, seguimos cultivando la pasión por las flores y las plantas.
Gracias a la confianza y el cariño de nuestros clientes, hemos evolucionado y ampliado nuestros horizontes. Hoy, ofrecemos mucho más que flores: contamos con un taller especializado en la decoración de eventos, un completo centro de jardinería y una floristería renovada, siempre comprometidos con la calidad y el detalle que nos caracteriza.
Cada paso que damos honra nuestro origen y nos impulsa a seguir creciendo, floreciendo juntos con quienes han confiado en nosotros durante más de medio siglo.








